
Qué es un monoposte publicitario: altura, medidas y cuándo conviene usarlo
En este artículo explicamos qué es exactamente un monoposte, qué medidas y alturas son las habituales, en qué se diferencia de una valla o un mupi, qué tipos existen y cuándo merece la pena apostar por este formato dentro de una campaña.
Contenido del artículo
Qué es un monoposte publicitario

Medidas habituales: altura y dimensiones del cartel
- Altura del fuste: normalmente entre 8 y 18 metros, aunque puede llegar a 25-30 metros en accesos a grandes ciudades o autovías muy transitadas
- Tamaño del cartel: 8x3 metros es muy común, aunque también se montan formatos de 10x4, 12x5 e incluso 12x6 metros en monopostes más imponentes
- Número de caras: lo habitual es bicara (visible en ambos sentidos de la carretera), pero también hay tricara (formato triangular) o pantallas digitales con varias caras
- Cimentación: zapata enterrada de hormigón armado dimensionada según altura, tamaño del cartel y zona eólica del emplazamiento
Diferencias entre monoposte, valla y mupi
- Mupi: mobiliario urbano (≈120x175 cm) pensado para tránsito peatonal lento. Encaja en ciudad, recorridos cotidianos, lectura cercana
- Valla publicitaria: 8x3 metros típicos, a nivel del suelo o con poca elevación. Funciona bien en accesos urbanos, polígonos y zonas comerciales periféricas
- Monoposte: gran formato elevado, pensado para tráfico rodado a velocidad y para campañas que necesitan visibilidad a kilómetros, no a metros
Tipos de monoposte publicitario
- Monoposte convencional: el clásico, normalmente bicara para cubrir ambos sentidos de la circulación
- Bipóster: dos fustes paralelos que permiten montar carteles mayores (formato muy presente en accesos a polígonos y centros comerciales)
- Monoposte tricara: tres caras en triángulo, útil cuando hay tráfico en varias direcciones (rotondas, cruces)
- Monoposte trivisión: el cartel cambia entre tres mensajes distintos mediante mecanismo de lamas, permitiendo varias campañas en el mismo soporte
- Monoposte iluminado (frontlight / backlight): con focos exteriores o iluminación trasera, ideales en zonas con tráfico nocturno
- Monoposte LED o digital: pantalla digital de gran formato que permite cambiar contenidos en remoto, programar franjas horarias y combinar varios anunciantes
Cuándo encaja un monoposte en una campaña
- Quieres señalizar un negocio o destino: hoteles, restaurantes en autovía, polígonos industriales, centros comerciales, parques temáticos
- Trabajas notoriedad de marca a nivel regional: tu cliente potencial circula por ciertas vías y quieres que tu marca esté presente en esos accesos
- Anuncias un evento puntual de gran convocatoria: ferias, conciertos, festivales que se anuncian en las entradas de la ciudad o región
- Lanzas un producto o servicio nuevo: y necesitas un soporte físico que dé credibilidad y dimensión a la marca
Qué hay que tener en cuenta antes de contratar uno
- Ubicación exacta y dirección del tráfico: no es lo mismo entrada que salida de ciudad, ni igual en una rotonda que en una recta
- Plazo de contratación: los monopostes premium muchas veces se contratan por períodos largos (semestre o año)
- Iluminación: si la zona tiene tráfico nocturno relevante, conviene un monoposte iluminado aunque suba la tarifa
- Permisos vigentes: el operador debe tener en regla la licencia municipal y, en su caso, autorización de carreteras
- Diseño adecuado al formato: mensaje muy breve, tipografía grande y contraste alto; un monoposte se lee en pocos segundos a velocidad de circulación
Preguntas frecuentes sobre monopostes publicitarios
¿Qué altura tiene un monoposte publicitario?
La altura del fuste se mueve habitualmente entre 8 y 18 metros, aunque puede llegar a 25-30 metros en monopostes situados en accesos a grandes ciudades o autovías. A esa altura hay que sumar la del cartel propiamente dicho, que suele ser de 3 a 6 metros adicionales. La cifra exacta depende de la zona, la normativa local y la distancia a la que tiene que ser visible.
¿Cuál es la diferencia entre un monoposte y una valla publicitaria?
La diferencia principal es la altura y el contexto. Una valla se instala a nivel de calle o con poca elevación, suele ser de 8x3 metros y se ve a corta distancia. Un monoposte se eleva sobre un único mástil hasta varios metros del suelo, lo que le permite ser visible desde mucho más lejos. Por eso la valla encaja en entornos urbanos o periurbanos y el monoposte en carreteras, autovías y accesos a ciudades.
¿Cuánto cuesta un monoposte publicitario al mes?
El alquiler de un monoposte parte habitualmente de los 600-900 € al mes en ubicaciones medias y puede superar fácilmente los 2.000 € al mes en accesos a grandes ciudades o autovías muy transitadas. Influye mucho la ciudad, la dirección del tráfico, si lleva iluminación y la duración del contrato. La producción del cartel se suma aparte y va en función del tamaño exacto.
¿Hace falta licencia para instalar un monoposte?
Sí. La instalación de un monoposte requiere licencia municipal del ayuntamiento donde se va a montar y, en algunos casos, autorización de carreteras si está cerca de una vía de titularidad estatal o autonómica. Cada ayuntamiento tiene su propia ordenanza con limitaciones sobre altura, tamaño y distancias mínimas. El operador serio gestiona estos permisos antes de comercializar el espacio.
¿Qué es un monoposte trivisión?
Un monoposte trivisión es un soporte en el que el cartel cambia entre tres mensajes distintos mediante un mecanismo de lamas triangulares que rotan. Permite que en una misma estructura convivan tres campañas, lo que reduce el coste por anunciante y añade dinamismo visual. Es diferente del monoposte digital o LED, donde el contenido se gestiona por software en pantalla.
¿En qué ubicaciones funciona mejor un monoposte?
En entradas y salidas de ciudades, rotondas principales, vías de circunvalación, accesos a polígonos industriales y autovías o autopistas con tráfico denso. La clave es que haya volumen de tráfico rodado, distancia de visibilidad y una orientación correcta respecto al sentido de la circulación. Un monoposte muy bien instalado en una ubicación equivocada pierde la mayor parte de su potencial.